Elección del cachorro: Temperamento y Carácter

En Educanem nos hemos propuesto luchar contra el abandono. Para ello utilizaremos el arma más fuerte que existe: la educación. En las próximas entradas del Blog canino de Educanem, el tema central tratará sobre cómo elegir correctamente nuestro cachorro.

Antes de comenzar, queremos dejar claro que no todas las personas son aptas para tener a su cargo cualquier tipo de perro. Siempre debemos estudiar el tipo de raza, o razas de las que proviene el cachorro, porque en muchas ocasiones vemos incompatibilidades entre perro y familia que terminan por subsanarse de la manera más triste: abandonándolos, encerrándolos en una perrera al fondo de la finca por el resto de sus días; o teniendo que buscarles otra familia. Deberíamos ponernos por un momento en el lugar del perro y vernos en cualquiera de estas situaciones…

La sección sobre la que hablaremos en esta entrada es: Temperamento y carácter. La primera pregunta que nos surge es ¿qué diferencia hay entre temperamento y carácter?

El temperamento son un conjunto de pautas y conductas que el individuo hereda de sus padres, es decir, están determinadas genéticamente. Por ejemplo, un individuo cuyos padres padezcan de una excitabilidad excesiva[i], es muy probable que llegue a ser un animal con importantes problemas en el futuro. Por ello, un buen criador siempre estudiará detenidamente que tipo de individuos juntará.

Cachorro
Madre con su cachorro de Border Collie

El carácter es el resultado de la combinación entre el temperamento y el medio donde convive nuestro perro. El carácter de cada individuo es único. Quién no ha visto un perrito que de cachorro era muy activo, parecía que tenía puestas unas baterías todo el día (sus propietarios decían que era un terremoto, sin embargo ellos eran todo lo contrario) y que cuando lo vemos al cabo de un año y medio o dos es un perro tranquilo, que en el parque, cuando su propietario se sienta en un banco, él se tumba a su lado en vez de jugar con sus congéneres pero con con una cara de felicidad imposible de explicar con palabras, simplemente puedes esbozar una sonrisa. Eso es el carácter.

Como resumen, recordad que siempre que elijamos un cachorro, en el caso de que podamos, solicitemos ver a los padres e interactuar con ellos, pueden contarnos mucho acerca de nuestro futuro compañero. Y a raíz de llevarnos a casa un perro con un buen temperamento, cuidar mucho el medio donde crece y vive para que así pueda forjar un buen carácter.

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También queremos agradecer a todos nuestros formadores, en especial al Área de psicología clínica y educativa de Ibáñez por hacernos crecer tanto como profesionales.

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[i] “No debemos confundir excitabilidad excesiva con tensión energética, ya que la tensión se encuentra muy próxima a la excitabilidad”. La tensión energética es necesaria para un perro de trabajo, sin embargo la excitabilidad excesiva, lo que conlleva son individuos con un mal auto control, inestabilidad emocional, ansiedad,…

Texto redactado por Educanem