Elección del cachorro: El sexo

Una de las cuestiones que todos nos hacemos a la hora de traer un nuevo compañero a nuestra casa es:

“¿Qué es preferible un macho o una hembra?”.

Sentimos deciros que no existe una respuesta universal y definitiva para esto. La elección del sexo depende de muchas variables, compatibilidad física, entorno, …

Lo que sí que podemos es estudiar las diferencias más importantes en función del sexo y a partir de ese estudio, elegir lo que más convenga en función de nuestra situación.

Las grandes diferencias a tener en cuenta en función del sexo son:

Físicas:

Estas cualidades van a tener mayor o menor importancia en función de la raza. Los machos acostumbran a ser ejemplares más corpulentos, pesados y con mayor “potencia” que las hembras. Esto puede llegar a ser un Handicap si recordamos la entrada número tres del Blog canino de Educanem “Elección del cachorro: Compatibilidad física y psicológica”.

Fisiológicas:

Las hembras únicamente entran en celo dos veces al año (si no están esterilizadas, claro), mientras que el macho está en celo todo el año (si tampoco está esterilizado). ¿En qué nos afecta esto a nuestra vida cotidiana? Pues que los machos, siempre serán más propensos a fugas si hay una hembra en celo cerca, o en el caso de encontrarse dos machos con una hembra en celo en la calle siempre es más probable que pueda darse un conflicto. No obstante, si nuestro perro tiene un buen autocontrol y una buena educación canina, es más difícil que se produzca este conflicto y además tendremos más recursos para evitarlo o frenarlo.

Por otra parte los machos, como todos sabemos, tienden a marcar más con su orina durante las salidas. De todas maneras hay hembras que también lo hacen, pero el porcentaje es menor.

Pareja de American Stanford

Temperamentales:

Es común escuchar que los machos son más agresivos con sus congéneres y más independientes, mientras que las hembras son más cariñosas y apegadas al dueño. Nosotros no le damos tanta importancia a este tipo de creencias ya que cada individuo es independiente. Cada perro tiene un temperamento a partir del cual se forjará, en combinación con el medio, su carácter. El que cumpla o no con las características mencionadas anteriormente, va a depender mucho de la educación que reciba. Por lo tanto, sea macho o hembra nunca debemos olvidaros de su educación.

Ambientales:

Si en casa tenemos ya un macho o una hembra, esto puede alterar nuestra elección. En el caso de tener una hembra sin esterilizar, si introducimos en casa un macho, debemos saber que en el periodo de celo vamos a tener que separarlos, al menos cuando no estemos delante; por tanto, debemos preguntarnos ¿tenemos lugares donde hacerlo?.  Si tenemos un macho y queremos introducir una hembra, ocurrirá lo mismo.

En el caso de tener dos perros del mismo sexo, existe la creencia de que puede haber problemas relacionados con la agresión entre ambos debido a la competitividad. La competitividad sí que puede estar ahí, pero si somos unos buenos guías, firmes y con perros educados, está demostrado que podríamos tener diez ejemplares del mismo sexo sin esterilizar en una finca sueltos, que no tiene por qué producirse ningún problema.

Visto todos estos puntos, ahora es responsabilidad del futuro guía estudiar los pros y los contras de traer a casa un macho o una hembra y elegir el que más convenga.

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Texto redactado por Educanem