Educación canina: Sociabilización

En esta entrada del Blog canino de Educanem, hablaremos sobre una parte importante de la educación canina: La sociabilización.

El periodo sensible del cachorro dura hasta los cuatro meses de vida. Los dos primeros meses los pasa con su madre y hermanos de camada. Durante esta etapa aprenderá a relacionarse con sus congéneres: su madre le corregirá, le enseñará algo de autocontrol…; con sus hermanos aprenderá, entre otras cosas, a relacionarse correctamente. Lo que ocurre en muchos casos es que la gente se lleva a sus casas, por desconocimiento y/o necesidad al cachorro a una edad muy temprana (el cachorro se debe separar de la madre como mínimo a los dos meses de edad, tampoco debemos hacerlo mucho más tarde). Al separarlo prematuramente seremos nosotros los que tenemos que hacer ese trabajo que hubiese hecho su madre, no obstante la mayoría de las veces no somos conscientes de ello.

Desde los dos a los cuatro meses comienza la etapa que se conoce como sociabilización. En esta etapa, debemos enseñarle a nuestro perro todos los estímulos habidos y por haber que existan, pero siempre presentándoselos de manera apropiada, estudiar la posibilidad de que se produzca algún efecto negativo para el perro y en caso de que no veamos ningún problema presentarlo. Por ejemplo, no voy a coger al cachorro de dos meses y meterlo de golpe en un parque canino con treinta perros sueltos jugando como locos a los cuales ni conozco; lo que haré será paulatinamente irle presentando a perros estables que me encuentre durante los paseos.

Perros jugando

SOCIABILIZACIÓN DE NUESTRO PERRO EN EL PARQUE:

Debemos controlar el juego y todo lo que haga pero en cierta medida. Es importante que si el juego con otro perro pasa a convertirse en demasiado “fuerte”, retiremos a nuestro cachorro y pongamos un límite para que este tipo de juego no se dé; en este caso lo ataremos de la correa y no le dejaremos jugar con ese perro de esa manera: Cortamos el juego directamente; sin riñas, sin agresión, sin violencia, simplemente lo cortamos y punto, poco después podremos volver a darle la oportunidad de hacerlo correctamente.

Es importante estudiar bien a los perros que comparten “parque” con el nuestro y cómo actúan pero sobretodo vigilar al nuestro. Todos los perros, adoptan conductas de sus compañeros de juego por imitación (es como mejor aprenden los perros); y es precisamente por eso que debemos observar siempre que tipo de conductas está imitando para ponerle límites en el caso de que sean conductas indeseadas. Pongamos un ejemplo bastante común: Tengo un perro cachorro o adulto que nunca ha comido tierra, pero un día comienzo a bajarlo en un parque en el cual todos los perros comen tierra. Al cabo de un tiempo, nuestro perro se planteará “¿por qué comen tierra? Voy a probar, “algo tiene que tener para que todos los hagan”; es entonces cuando nuestro perro la probará, y quizás, se refuerce instaurándose esa conducta. Otro ejemplo: Si mi perro juega con perros que juegan a lo “bruto” es probable que tras pasar un tiempo, él también aprenda a jugar de esa manera con esos perros y con otros nuevos que lleguen al parque.

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Texto redactado por Educanem